Es difícil evitar los contaminantes del aire. A dondequiera que vayamos estaremos expuestos a diferentes niveles de contaminación. Nos exponemos a la contaminación cuando vamos al trabajo o a la escuela y cuando jugamos o hacemos ejercicios al aire libre. También estamos expuestos a ciertas clases de contaminantes del aire en nuestros hogares y oficinas, y durante el transcurso de nuestras actividades diarias. La cantidad de contaminación a la que estamos expuestos depende de la cantidad de compuestos químicos o partículas que hay en el aire, nuestro ritmo respiratorio y la cantidad de tiempo que pasamos adentro o al aire libre. Este sitio de Internet está diseñado para ayudarle a aprender más sobre la contaminación del aire y brindarle más información para reducir su exposición a niveles de contaminación perjudiciales.
Las fuentes de contaminación del aire varían según el lugar y de un día al otro. Los automóviles, camiones, autobuses y otras "fuentes móviles" son por lo general los mayores contribuyentes de contaminantes del aire en California, pero las plantas industriales y los productos para el consumidor tales como pinturas y productos de limpieza que se usan en muchos hogares también pueden causar contaminación. Los incendios y operaciones que generan polvo también pueden contribuir a la contaminación del aire.
Es poco probable que podamos evitar por completo la contaminación del aire, pero estamos progresando en la reducción de contaminantes indeseables y perjudiciales del aire. Aprender sobre la contaminación del aire y cómo reducir su exposición a la misma, es el primer paso para proteger su salud. Los distritos locales de control de la contaminación del aire, el Consejo de Recursos Atmosféricos de California (California Air Resources Board) y la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos son buenas fuentes de información sobre la calidad del aire y sus efectos de salud. La siguiente información proviene de estas tres agencias gubernamentales. Se indican recursos adicionales para quienes deseen aprender más.
arriba¿Qué es el ozono? El ozono es un gas que existe en la atmósfera superior de la Tierra (ozono protector) y al nivel del suelo (ozono perjudicial). El ozono a nivel del suelo es el resultado de la interacción entre los óxidos de nitrógeno y los compuestos orgánicos volátiles en presencia de la luz solar. Las fuentes principales de estos gases son los automóviles y camiones. En California tenemos mucha luz solar desde la primavera hasta el otoño, que es nuestra "temporada de ozono" típica.
El ozono es un compuesto químico muy reactivo. Es un oxidante que puede reaccionar al estar en contacto con las células que rodean la superficie de los pulmones para formar otros químicos reactivos tales como el peróxido de hidrógeno. El ozono y sus productos reactivos son fuertes irritantes de los pulmones y pueden desencadenar ataques de asma y empeorar la bronquitis.
¿Quién corre más riesgo ante la exposición al ozono? Los riesgos de salud ante la exposición al ozono dependen principalmente de la duración y nivel de exposición, si ejercitamos o trabajamos al aire libre, y de nuestro estado de salud. Los niños y adultos que realizan actividades al aire libre están más expuestos al ozono porque respiran más rápido, y por lo tanto inhalan más profundamente una mayor cantidad de ozono. Las personas con enfermedades respiratorias tales como asma, enfisema y bronquitis pueden tener más síntomas y mayor dificultad para respirar cuando los niveles de ozono son altos. Algunas personas saludables son más sensibles al ozono que las persona normales y sufren efectos de salud cuando realizan actividades moderadas al aire libre, aun cuando los niveles de ozono son bajos.
¿Qué síntomas son comunes cuando se expone al ozono? Mucha gente padece de uno o más de estos síntomas: irritación en la nariz y garganta, mayor producción mucosa y tendencia a toser, irritación en los ojos, y respiración agitada y superficial. Cuando el ozono alcanza niveles muy altos, la mayoría de la gente no puede respirar con comodidad y tiene dificultad para respirar profundamente sin toser. Las personas con asma pueden sufrir ataques de asma. Algunas veces, los síntomas de asma no ocurren sino hasta horas después de la exposición al ozono. En algunos casos, es posible que las personas que viven en áreas en donde los niveles de ozono son frecuentemente altos no presenten síntomas, o que éstos sean demasiado sutiles como para notarlos.
Efectos de la exposición de corta duración al ozono. Las exposiciones a altos niveles de contaminación de ozono (ejemplo, índice de calidad del aire muy por encima de 100) durante la práctica de ejercicios pueden provocar en algunas personas síntomas respiratorios de irritación, disminución en el funcionamiento pulmonar e inflamación de las vías respiratorias. Los altos niveles de ozono pueden aumentar las visitas a la sala de emergencia, hospitalizaciones y posiblemente la mortalidad. El nivel de susceptibilidad de una persona a la contaminación de ozono depende de su edad, diferencias genéticas, nivel y duración de actividades físicas, y condiciones de salud pre-existentes (ejemplo asma, bronquitis y enfisema). Algunas personas se adaptan a altos niveles de ozono y tienen menos reacciones que la gente que vive en ambientes con niveles de contaminación de ozono más bajos. Algunas personas pueden sentir menos síntomas y pocos cambios en el funcionamiento pulmonar durante la exposición al ozono, pero pueden desarrollar inflamación en las vías respiratorias horas después de haber estado expuestas.
La reacción del organismo a la exposición al ozono no es siempre inmediata, y por ello es importante que la gente con posibilidad de riesgo esté al tanto del índice de la calidad del aire (AQI) con respecto al ozono para que puedan reducir su exposición en caso necesario y/o controlar su asma con medicamentos.
Efectos de la exposición de larga duración al ozono. A diferencia de las exposiciones al ozono por cortos períodos de tiempo, la exposición crónica o por un periodo prolongado puede causar cambios irreversibles en el funcionamiento pulmonar, los cuales pueden convertirse en un problema respiratorio más tarde. En un estudio científico, alumnos de la universidad de Yale que vivieron en áreas con niveles de ozono elevado (AQI mayor de 100) durante el verano por cuatro años o más, mostraron un funcionamiento pulmonar inferior. Se encontraron efectos similares en alumnos durante su primer año en la Universidad de California en Berkeley. Los científicos también están investigando la posible relación causal entre el asma y la exposición al ozono. En el Estudio de Salud Infantil del sur de California, se comparó a niños que viven en comunidades con temporadas de alto nivel de ozono y que han practicado tres o más deportes por varios años con niños que no practican deportes. Los niños más activos demostraron más probabilidades de presentar síntomas de asma y desarrollar nuevos casos de asma.
Cómo reducir su exposición al ozono. Una de las maneras de reducir la exposición al ozono es prestando atención a los informes y pronósticos de la calidad del aire que se anuncia al público cuando los niveles del ozono son insalubres. En los Estados Unidos, las agencias gubernamentales estatales y locales usan el AQI para informar al público sobre la calidad del aire. Usted puede registrarse para recibir informes sobre la calidad del aire en el Valle Imperial haciendo clic en "Air Quality Notifications" (Avisos sobre la calidad del aire.)
También puede reducir la exposición al ozono de un 20 a un 80 por ciento si permanece adentro. Cuando esté afuera, puede reducir la exposición al ozono si disminuye la intensidad de sus actividades. Cualquier trabajo o juego que le haga respirar con más intensidad aumentará la cantidad de ozono que entrará a lo más profundo de sus pulmones.
¿En dónde puedo encontrar más información sobre los efectos de salud causados por el ozono?
¿Qué es el material particulado? El material particulado (MP) es una mezcla compleja de partículas sólidas y líquidas suspendidas en el aire que varían en tamaño y composición. Las fuentes de MP incluyen polvo de la superficie terrestre, material biológico tal como el polen y las esporas, fuentes de combustión tales como incendios forestales, calderas de calefacción, plantas de energía, fábricas y motores de interna (automóviles, camiones, autobuses, barcos, trenes y maquinaria de construcción). El tamaño, composición y concentración de MP depende de su origen.
El tamaño de las partículas determina la posibilidad de que estas puedan depositarse en diferentes partes del sistema respiratorio. Mientras más pequeñas, más profundamente pueden propagarse dentro de los pulmones. La composición y concentración de los compuestos químicos que se encuentran en el MP contribuyen a su toxicidad. Las partículas pueden contener metales tales como el hierro, níquel y cobre; iones tales como sulfato o nitrato; componentes orgánicos; materiales biológicos tales como virus y bacterias y gases reactivos tales como el ozono y los peróxidos.
Las partículas que provocan efectos de riesgo para la salud son aquellas que pueden ser inhaladas y llegar hasta los pulmones con facilidad, por lo general aquellas con un diámetro de 10 micrómetros (µm) o menos. Con fin de comparación, un cabello humano tiene un diámetro de 60 µm y un glóbulo rojo humano tiene un diámetro de 7 µm. Las partículas en el aire con un tamaño de 10 a 1 µm son generadas por el polvo de caminos no pavimentados y polvo levantado por el viento. Las partículas más pequeñas (aproximadamente de 2.5 µm o menos) son generadas por motores a diesel o gasolina, desgaste de llantas y frenos, y algunas actividades agrícolas. Las partículas de menos de 1 µm están relacionadas con la combustión o se forman por la condensación de partículas mucho más pequeñas (menos de 0.1 µm) y constituyen el humo y neblina.
La EPA clasifica el MP en dos categorías según su tamaño: 10 µm o menor (PM 10) y 2.5 µm o menor (PM2.5, "partículas finas"). EPA está actualmente revisando las normas nacionales para estas dos categorías de MP. Las partículas finas y ultra finas (menos de 0.1 µm) son las que crean mayor preocupación porque al ser inhaladas pueden llegar hasta los puntos más profundos de los pulmones. Estas pequeñas partículas pueden ser más tóxicas porque tienen una área superficial mucho mayor peso-por-peso en relación a las partículas más grandes (por ej., compare una libra de piedras con una libra de arena). La extensa área superficial permite que los compuestos químicos solubles pasen fácilmente hacia las células de la membrana pulmonar. Las partículas muy pequeñas pueden penetrar hasta la corriente sanguínea.
¿Cómo afectan las partículas a mis pulmones? La tos es la primera barrera de defensa del cuerpo, porque el toser es una forma natural de intentar mantener las vías respiratorias libre de partículas depositadas. Las partículas que permanecen en las vías respiratorias pueden inducir su inflamación. Esta inflamación puede causar daño a las células de la membrana pulmonar y otras células en las vías respiratorias. Tal daño puede reducir los mecanismos de defensa del organismo y aumentar la susceptibilidad a infecciones si la persona afectada se expone a virus y bacterias. El efecto inflamatorio también puede provocar que ciertos componentes de la sangre se coagulen. Las partículas también pueden afectar al sistema nervioso alterando nuestro ritmo respiratorio, la velocidad de los latidos del corazón y la variabilidad de los latidos. Estos cambios son más probables en personas que ya sufren de enfermedades del corazón o pulmones.
Efectos de salud por exposiciones al MP por corto tiempo. Los niños y adultos saludables pueden padecer síntomas temporales tales como: tos, flema, opresión en el pecho, falta de aliento e irritación en los ojos, nariz y garganta. Las exposiciones al MP durante varias horas o por un día entero pueden exacerbar las enfermedades pulmonares, provocando ataques de asma y bronquitis aguda. La contaminación de partículas en el aire también puede aumentar la susceptibilidad a las infecciones respiratorias tales como catarro, gripe o bronquitis. Para la gente que tiene enfermedades del corazón, tales como enfermedad de las arterias coronarias e insuficiencia cardíaca congestiva (cuando el corazón no puede bombear suficiente sangre para otros órganos del cuerpo), las exposiciones a corto plazo han sido ligadas a la isquemia (cuando el corazón recibe un flujo de sangre y oxígeno reducidos), ataques cardíacos y arritmias cardíacas (ritmo irregular de los latidos del corazón). También los episodios de altos niveles de contaminación de partículas en el aire se han asociado con el aumento de visitas al hospital y salas de emergencia. Estudios epidemiológicos han demostrado un aumento en el índice de mortalidad por enfermedades cardiacas y pulmonares a unos pocos días subsiguientes a altos niveles de MP.
Efectos de salud por exposiciones prolongadas a MP. Los efectos causados por la exposición a altos niveles de MP durante varios años pueden ser similares a aquellos causados por exposición de corta duración. La función pulmonar puede disminuir en niños de edad escolar que estén expuestos al MP en combinación con otros contaminantes atmosféricos (dióxido de nitrógeno y vapores ácidos) por largos períodos de tiempo. Estos cambios en la función pulmonar no son reversibles y aceleran el deterioro del funcionamiento pulmonar que normalmente ocurre con la edad.
¿Quién corre más riesgos ante la exposición al MP? Los adultos mayores (60 años de edad o más) con enfermedades cardiacas o pulmonares tienen más posibilidad de sufrir efectos serios debido a exposiciones a MP de corta duración, comparado con los adultos saludables. Los estudios epidemiológicos han demostrado un aumento de mortalidad en personas con enfermedades del corazón o pulmonares a los pocos días después de niveles elevados de MP. La mortalidad prematura parece estar relacionada con PM10 y PM2.5.
Las personas que padecen de asma pueden tener síntomas o ataques más intensos o frecuentes. Los efectos de salud causados por la contaminación de partículas en el aire pueden representar un mayor riesgo para la gente con diabetes. Para los bebés y niños pequeños la exposición a MP por corto tiempo puede representar un peligro mayor porque sus pulmones están todavía en una etapa de desarrollo rápido y porque los niños respiran más aire en relación a su volumen pulmonar y peso que los adultos. Las exposiciones de corto tiempo representan menor riesgo para los niños saludables de edad escolar. Aunque los científicos recién han comenzado a investigar estos efectos, existe evidencia de mortalidad neonatal y perinatal, nacimientos de peso bajo y de altas tasas de nacimientos prematuros relacionados con las exposiciones al MP.
Cómo reducir las oportunidades de exposición al MP. Las exposiciones al MP pueden ocurrir tanto en espacios interiores como al aire libre. Para reducir su exposición a la contaminación al aire libre, trate de limitar sus actividades para días cuando la calidad del aire es mejor. Intente jugar y practicar deportes al menos a 500 pies de distancia de carreteras y calles muy transitadas. Cuando conduzca su vehículo, especialmente cuando el tráfico sea muy pesado, es importante que intente mantener sus ventanas cerradas y el aire acondicionado (si lo tiene) encendido. Las partículas de afuera pueden infiltrarse a través de sus puertas, ventanas y hasta sistemas de ventilación. Los sistemas de ventilación y filtración adecuadamente equipados y con un funcionamiento apropiado pueden reducir los niveles de MP en interiores. El no fumar adentro reducirá el MP notablemente en el interior.
¿En dónde puedo encontrar más información sobre los efectos de salud causados por el MP?
¿Qué es el monóxido de carbono? El monóxido de carbono es un gas inodoro e incoloro que se forma de la combustión incompleta de materia orgánica que contiene carbono. La mayor fuente de monóxido de carbono es el sistema de escape de los vehículos, contribuyendo hasta un 95% en la ciudades. Otras fuentes de contaminación son los incendios forestales, procesos industriales, y maquinarias que trabajan a keroseno o gas sin la ventilación correcta. La mayor exposición al monóxido de carbono se sufre al fumar cigarrillos.
¿Cómo afecta a mi salud el monóxido de carbono? La exposición a bajos niveles de monóxido de carbono puede causar dolores de cabeza, náusea, o dolor en el corazón. Los individuos más susceptibles son los bebés, niños pequeños, los ancianos y los pacientes con problemas del corazón o respiratorios. El monóxido de carbono compite con el oxígeno para ligarse a las proteínas de hemoglobina en la sangre. Debido a que el monóxido de carbono se liga a la hemoglobina más fuertemente que el oxígeno, tiende a acumularse en la sangre aún cuando los niveles de exposición son bajos. El monóxido de carbono también puede permanecer a un nivel elevado aún horas después de que la exposición haya disminuido.
La sensación de envenenamiento por monóxido de carbono es similar a la sensación de estar en un lugar de gran altitud en donde hay menos oxígeno en el aire. El cerebro y el corazón deben tener un suministro de oxígeno adecuado para que puedan funcionar; la disminución de oxígeno al cerebro y el sistema nervioso central resulta en reacciones más lentas, mareos y dolores de cabeza. La exposición a niveles muy altos de monóxido de carbono puede causar falta de oxígeno en el cerebro, provocando estado de coma y hasta la muerte. No hay muchas posibilidades de que ocurra tal condición al aire libre, pero podría ocurrir en un espacio cerrado cuando los aparatos domésticos no tienen ventilación adecuada o si se opera una cortadora de césped o vehículo dentro de un garaje cerrado.
¿Quién corre más riesgo ante la exposición al monóxido de carbono? Las personas que tienen ciertos tipos de enfermedades del corazón corren más riesgo. Por ejemplo, la gente con angina puede sentir dolor en el pecho y otros síntomas cardiovasculares al hacer ejercicios. Las personas con enfermedades de isquemia del corazón (el corazón recibe un flujo de sangre y suministro de oxígeno reducidos) son susceptibles al monóxido de carbono. El estrechamiento de las arterias coronarias (a menudo por placa) limita físicamente el flujo de la sangre al tejido del corazón, el cual no puede compensar la baja oxigenización de la sangre debido a las exposiciones al dióxido de carbono. La falta de oxígeno altera el ritmo normal del corazón y pueden provocar un ataque cardiaco. Las mujeres embarazadas deben evitar la exposición a altos niveles de monóxido de carbono porque puede causar daño a sus bebés.
Cómo reducir las oportunidades de exposición al monóxido de carbono. Debido a que el monóxido de carbono es incoloro e inodoro, no hay advertencia cuando usted está expuesto. Los niveles de monóxido de carbono son más altos durante el invierno porque los automóviles no operan con la misma eficiencia a temperaturas más bajas. Las condiciones climáticas durante el invierno a menudo producen inversiones que atrapan el aire frío debajo de una capa de aire más caliente que resulta en una menor mezcla de los contaminantes del aire y mayor concentración de monóxido de carbono a nivel del suelo. Se deben reducir las actividades vigorosas al aire libre durante estos días si los niveles de monóxido de carbono se encuentran en la categoría "no saludable." Se puede prevenir el envenenamiento por monóxido de carbono con el uso, mantenimiento y ventilación apropiados de cualquier aparato doméstico que produzca una llama. También se debe tener cuidado de no operar motores de automóviles y otros equipos que funcionan a gasolina en garajes cerrados o adjuntos a su casa.
¿En dónde puedo encontrar más información sobre monóxido de carbono?
arribaLos estudios de epidemiología sobre los efectos en la salud producidos por la contaminación del aire, investigan a grandes poblaciones expuestas a la contaminación en el aire en el lugar donde viven. En estos estudios, puede resultar difícil determinar si los efectos observados se deben a un contaminante del aire en particular o a la combinación de contaminantes. La mejor forma de evaluar los contaminantes del aire individualmente es en una cámara de respiración controlada; sin embargo, estos estudios están limitados a un pequeño número de personas. Los estudios de toxicología examinan el efecto de los compuestos químicos individualmente y en mezclas de contaminantes en animales de laboratorio y tipos de células específicos. Al comparar los resultados de los estudios de epidemiología, cámaras de respiración y toxicología podemos determinar cómo la contaminación del aire afecta nuestro cuerpo, y cómo podemos proteger mejor nuestra salud.
La información de los estudios de epidemiología y toxicología indican que tanto el ozono como el MP pueden afectar el sistema respiratorio y que la gente con asma es sensible a ambos contaminantes. La combinación de MP y monóxido de carbono pueden afectar a las personas con enfermedades del corazón. La exposición crónica, durante múltiples años, a PM2.5, dióxido de nitrógeno, vapores ácidos y carbono elemental pueden estar relacionadas con los cambios en el desarrollo pulmonar en niños de 10 a 18 años. No se puede saber con certeza si cada uno de estos cuatro contaminantes contribuyó a los cambios en el funcionamiento pulmonar porque estos contaminantes por lo general se encuentran juntos en al aire urbano.
El ozono conjuntamente con el MP puede aumentar la intensidad de efectos inflamatorios en las personas con asma. La exposición al ozono con MP también puede causar una reducción en la variabilidad del ritmo cardíaco: la habilidad natural del corazón para cambiar el ritmo en respuesta a los ejercicios y estrés.